GUÍA

La tierra de la pizza, la pasta, el vino, las góndolas y los volcanes. El país con obras maestras y más tesoros por metro cuadrado en el mundo. Sí, esto y tanto más es Italia. Caminarlo es un sueño para casi todos, hay que hacerlo al menos una vez en la vida por el  puro placer de perderse en sus encantos.

Y es que es tan hipnotizante que está en la lista de los países que reciben más turismo en el mundo. Sobretodo por su parte histórica y cultural. Aunque yo creo que la parte gastronómica es el aroma que termina de seducir a los viajeros. Comerse Italia, ¿ cómo no? Delicia.

Muchos se preguntan cómo llegar y qué hacer en cada sitio, bueno, hay planes de todo tipo. Uno decide hacia dónde ver. Yo contaré mi ruta, esta puede inspirarte o ayudarte a armar la tuya.

Partamos desde llegar Roma ¿Por qué? Comprar vuelos hacia las capitales (de todo el mundo) casi siempre optimiza recursos, hay más opciones por ende más oferta de transportes y desde ahí puedes moverte a todas las partes del país como prefieras.

ROMA:

TREVI

Desde el aeropuerto hacia el centro de la ciudad se puede tomar buses, taxis y trenes, depende de la hora a la que llegues y de tu bolsillo. Yo lo hice en bus (7 euros solo ida, o 9 ida y vuelta, la opción más económica) hasta la estación central, muy cerca estaba mi hostel que elegí por la cercanía varios lugares históricos; el Coliseo Romano, la Fontana de Trevi, el Foro Romano y varias piazzas ( las de Venecia, España, Navona y la del Popolo). Al lado de todo lo imperdible.

Además de esto están: el Panteón de Agripa, museos capitolinos y galerías que podrás elegir a tu gusto. Eso sí, existe una parada obligatoria: la ciudad del Vaticano. Dentro de Italia se encuentra este estado independiente, que además de ser el país más pequeño del mundo, es el más seguro, la única nación que puede bloquear sus puertas por la noche. Tiene su propia moneda, sellos, ejército y compañías. La soberanía recae sobre el Papa.

Si tienes tiempo también  visita Villa Adriana y Villa del Este, muy cerca ambas y lo valen totalmente.

NÁPOLES:

Desde Roma hacia Nápoles es aconsejable viajar en tren (si eres de los que disfruta del viaje, y no solo del destino) puedes deleitarte con paisajes y pueblitos (al igual que si vas en bus, aunque en tren es siempre más rápido). Por 12 euros en adelante ya tienes pasaje de ida, toma tres horas llegar. Si quieres pagar un poco más puedes hacerlo en una o dos horas. Una vez más depende de ti.

¿Qué hay en Nápoles? Es la cuna de la pizza; aquí encuentras las mejores del mundo, además es la capital italiana de la street food. El auténtico escenario de las calles ajetreadas y estrechas donde verás colgada ropa secándose en los balcones con el sistema de las canastas; todo al italian style de las películas. Ah, puede ser aún más cinematográfica, tiene castillos, botes y un puerto bellísimo frente a un volcán.

¿Más? Hay muchísimao movimiento. Motos, arte callejero y odas a Maradona en todas sus formas (murales, calles, hostels, bares, tatuajes, estatuillas). Mercados, de frutas, ropa, antiguedades y flores, para inundarse de reliquias, colores y perfumes. Nápoles es calle y ambiente bohemio. Puede tener toques caóticos y extraños (los ascensores son pagados, funcionan con monedas de 10 centavos de euro, es prohibido comer frente a las iglesias, entre más curiosidades). Todo llama la atención.

Otro punto muy importante es que Nápoles es puerto y estación para trasladarse a islas de ensueño. Capri, Ischia y Procida sin duda las más hermosas. También puedes desplazarte a la Costa Amalfitana. Uf! Recorrer todo hasta desgastar los zapatos.

Aunque la gente napolitana es muy amable y hospitalaria (como todo italiano), siempre te advertirán que tengas mucho cuidado con tus pertenencias y otras personas. No hay porqué asustarse, esto no es solo aquí, uno debe cuidarse en todo lugar, aún más si viajas solo. Tu responsabilidad y amor está en cómo cuidas de ti.

FLORENCIA:

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